Vacunas: siguen la historia y los datos curiosos…

Con la clase de hoy salimos un poquito de las tragedias del polio y nos acercamos más a la época actual. Tengo unos nuevos datos muy interesantes  sobre el desarrollo de las vacunas, más allá de la vacuna contra el polio y el gran lío que generó.

El desarrollo de las vacunas pasó por varias ‘eras’, que demarcaban la base utilizada para cultivar los virus:

  • Empezaron con tejidos, cogiendo por ejemplo, todo el sistema nervioso de un conejo rabioso para inocular el virus de la rabia (esto trajo problemas como, el inyectar el virus con otros componentes como la mielina, que causaba efectos secundarios muy fuertes)…
  • Luego a un tal Ernest Goodpasture se le ocurrió que los huevos eran medios estériles en los cuáles podían cultivar los virus, generando así una alternativa económica para cultivar los virus y crear vacunas; no me quedó claro por qué seguimos intentando pero ahí vino…
  • La era de las células, usando células de animales. Aquí fue que pasó el peculiar ‘accidente‘ con la vacuna de polio de Sabin: la vacuna se cultivaba en células de los riñones de unos monos (de hecho ambas vacunas empezaban así) y luego se trataba el virus para debilitarlo, no matarlo. Así, pasó a la vacuna no solo el virus del polio, sino también el ‘Virus de Simio 40‘, que era un polyomaviridae (que son virus que ‘frecuentemente persisten como infecciones latentes en un hospedante sin causar enfermedad, pero pueden producir tumores en un huésped de especie diferente, o en un huésped con un ineficiente sistema inmunitario’). Se dieron cuenta cuando muchos niños ya habían sido vacunados y así el virus se pasó a la especie humana y aunque no quedó claro si el SV-40 producía tumores en humanos, sí quedó claro que producía temores (Y GRANDES) en roedores… definitivamente escalofriante :-S
  • Con esta terrible y peculiar historia surgió la preocupación respecto a cómo, al interactuar con células de otras especies podíamos contaminar la nuestra con sabrá Dios que cosas, de modo que pasamos a la etapa de células humanas, las cuáles fueron tomadas de dos embriones voluntariamente abortados en la década de los 70 (para los interesados, uno fue de Suecia y recibió el nombre de WI38 y el otro fue de Inglaterra, llamado MRC5). Esto causó mucho debate respecto a la ética detrás de las vacunas y si, por ejemplo los católicos que condenan el aborto, debían usar estas vacunas… por lo menos el vaticano dijo que sí, que la usaran tranquilos, que ni los médicos ni las enfermeras que la administraban habían sido cómplices de esto y que en realidad era algo que permitía salvar la vida de mucha mucha mucha gente… y bueno, dice el profesor que las células de esos mismos embriones son las que se siguen usando en la actualidad (o sea, que no puedes ir por ahí diciendo que la industria de las vacunas se alimento de abortos, NO… solo fueron dos :-S)…
  • Y finalmente, vino la muy corta era de la sangre, con la cual solo se desarrolló una vacuna que se utilizó hasta mediado de los 90’s porque a la gente le daba ‘cosa’ eso de que le inyectaran ‘sangre’ de otro. La vacuna que se desarrolló en esta mini era fue contra la Hepatitis B, y lo que hizo Maurice Hilleman (el susodicho a cargo) fue tomar sangre de hombres homosexuales de New York que estaban infectados con el virus; de esta sangre usó únicamente el plasma y lo purificó de tal manera que desarrollara una súper vacuna, súper efectiva y según el profesor, súper pura. En este caso los problemas estaban relacionados con la concepción de la gente de la sangre y el temor al hecho de que estos hombres al ser una población susceptible podían estar infectados con otros virus, como el VIH (pero ojo: A NADIE le dio VIH por esta vacuna😛 )

Ya fuera de las ‘eras’, algunos datos curiosos/relevantes de la historia de las vacunas:

  • Antes de tener una vacuna contra el sarampión, cada año (solo en Estados Unidos) entre 3 y 4 millones de personas se contagiaban con la enfermedad, produciéndose numerosas hospitalizaciones y entre 500 y 1000 muertes anuales.
  • Las paperas, más allá de ser doloras, incomodas, etc., no causaban gran daño en la persona que la padecía. Sin embargo, cuando se daban las epidemias de paperas, cerca del 85% de las mujeres embarazadas que contraían la enfermedad tenían bebés con defectos congénitos severos en oído, ojos y corazón. Además, la misma enfermedad producía cerca de 5,000 abortos espontáneos. La vacuna contra las paperas ayuda a prevenir estas epidemias que dejarían a las mujeres embarazadas muy vulnerables a la enfermedad (una nota importante es que las mujeres embarazadas están en el grupo de personas con un sistema inmune debilitado).

Ya con esto nos vamos acercando ‘a paso vertiginoso’ a los tiempos modernos. Estoy emocionada por seguir descubriendo estos datos tan curiosos en algo que en general vemos de manera tan distante y relativamente rutinaria… y a ti ¿Te parece igual de interesante todo este mundo loco y absurdo de las vacunas?

Un comentario en “Vacunas: siguen la historia y los datos curiosos…

  1. Pingback: El fin de las vacunas virales « Jenni al natural!

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