Mas sobre los “Frankensteins” (o transgénicos, para mejor entendimiento) y por qué es tan difícil tomar partido y saber quien tiene la razón

No importa cual sea tu actitud respecto a los transgénicos y tu salud. Igual estas dentro de lo “razonablemente correcto”. Si decides dedicar una tarde o unas horas a educarte sobre este tema y adoptas una actitud a favor de los organismos modificados genéticamente, encontraras toda clase de noticias, artículos y hasta estudios (si, muuuchos estudio) que te dirán que si, que son seguros. Si por el contrario, haces tu propia investigación esperando encontrar todas las “verdades ocultas” y daños generados por estas tecnologías, entonces también encontraras inmensidad de publicaciones y también de estudios y reportes diciéndote que los transgénicos son malos: afectan las funciones hepáticas y renales, la fertilidad, causan alergias, tumores, entre otras calamidades. Mantener una posición neutral… es difícil.

(Fuente de la Imagen: Pinterest)

En todo caso, muchos estudios y publicaciones a favor de estos organismos o que demuestran su “seguridad” están hechos por científicos asociados a Monsanto, grandes empresas de alimentos e instituciones gubernamentales Europeas y Estadunidenses. En verdad se trata de los más poderosos y si tienes las menor inclinación por las “teorías de la conspiración” no te será para nada difícil ver en este bloque a un contrincante poderosísimo con los recursos e intereses para defender lo que es suyo.

En el otro extremo tenemos activistas, periodistas, blogueros (muchos blogueros), mas científicos pero estos independientes, algunas universidades (vi muchos informes de universidades de Italia) y otros organismos que de una u otra manera están relacionados con la religión. Aquí el problema radica en dos cosas: la primera es que las masas son muy fáciles de enardecer y que un grupo de activistas este peleando por algo que consideran correcto, no necesariamente es correcto ni quiere decir que tienen razón; la otra cosa es que un buen par de estudios están relacionados con la religión y pues, la religión esta bastante predispuesta contra muchos detalles de las ciencias, en especial cuando de genes se trata.

El lado que se opone a los transgénicos ha ofrecido estudios que muestran efectos adversos en la salud de animales de estos alimentos. Por ejemplo, están los mas de 20 ganaderos gringos que reportaron “esterilidad” en los cerdos que alimentaron con soja transgénica (según dicen tanto los machos como las hembras presentaron problemas en la fertilidad, bajas tasas de concepción, falsos embarazos y hasta partos de… bolsas de agua. También se reporto este fenómeno en vacas). También esta el mas reciente y polémico estudio del polémico y activista científico Seralini (el cual presente en detalle en este post)… y hay mas, solo les he mencionado los de los últimos meses.

Este lado mas que todo pide: regulación mas fuerte de estos cultivos y estudios mas largos (mas de los 3 meses que exige la ley en Europa para darles el permiso de comercialización) en animales y de ser posible, multi-generacionales, que nos puedan mostrar con claridad si son o no son una amenaza para la salud animal y humana en el largo plazo y después de varias generaciones consumiéndolos.

Por el otro lado, los que desarrollan la tecnología de los transgénicos o la defienden mantienen que han hecho muchos estudios, que todos pintan bien, que no hay ningún problema y que estas exigencias del grupo contrario no hacen mas que sembrar terror en la gente (si ese es el objetivo, van bien conmigo :-S ), y consecuentemente amenazan el futuro del desarrollo de estas tecnologías. Además, tienden a desmentir cualquier cosa que digan en contra de los transgénicos con toda clase de argumentos (y toda clase de personas e instituciones): que si los estudios están mal hechos, que si sus motivaciones no estarán influenciadas por intereses personales, que son anti-ciencia, que eso no fue por la soja transgénica sino por un hongo que nace en la soja normal, que si ha habido diferencias entre animales alimentados con y sin alimentos transgénicos entonces esas diferencias no son “estadísticamente significativas”, etc. etc. etc.

Dicen que algunos transgénicos se comen desde hace muchos años en Estados Unidos por ejemplo, sin ningún problema de salud asociado a eso (¿Cómo pueden determinar esto? Con tantos problemas de salud hoy día ¿En que se basan para decir que los transgénicos no tienen nada que ver? O sea, no estoy diciendo que los transgénicos son los culpables del cáncer y todos los males, pero tampoco me atrevo a decir tajantemente que porque tenemos 15 años comiendo soya transgénica es evidente que eso no es malo… ¿Cuánto tiempo estuvieron nuestros bisabuelos fumando antes que quedara claro que el cigarrillo era malo?)

Ahora bien, más allá de la salud humana hay otras cuestiones que abordar respecto a los organismos modificados genéticamente:

El medio ambiente

Me da la impresión que en esto solo se enfoca Greenpeace y la verdad que la literatura a este respecto ha sido más difícil de encontrar. En este post en el cual traduzco la conclusión del reporte “Mitos y verdades sobre los transgénicos” hay una explicación buena de como estos organismos afectan al medio ambiente.

En esencia se trata de que muchas veces afectan no solo a las especies que dañan los cultivos sino también a otras especies que no tienen nada que ver con el cuento; han propiciado la aparición de súper insectos y súper malas hierbas (últimamente todo se esta volviendo “súper”… menos nosotros😦 ); ya cuando consiguen controlar las pestes que normalmente asolan a ciertos cultivos, han aparecido otras especies oportunistas, que aprovechándose del hecho de que la otra especia esta controlada (o muerta), atacan a los cultivos. Todo esto incide en que sea necesario a veces usar más pesticidas y herbicidas, y más fuertes…

2 La sociedad

Y aquí si creo que no hay mucho que dudar o discutir o lo que sea. Nos meten los transgénicos por los ojos con el cuento de lo bueno que van a ser para alimentar a los africanos porque van a rendir más, etc., pero seamos sensatos: una industria en la que se ha invertido TANTO, NO va a generar unos productos particularmente económicos. A menos que Bill Gates le haga el regalo a todos los granjeros Africanos, ¿Cómo carajos van a costear el precio de estas semillas, los herbicidas, etc.? (las semillas transgénicas de algodón que compraron los algodoneros Colombianos en el 2009 les costaron 3 veces mas que las semillas normales. Teóricamente los beneficios sobrepasarían el sobrecosto –fuente-).

Este tema en particular me parece más mediático que otra cosa…

(Fuente de la Imagen: Pinterest)

Si bien es cierto que el tema de la salud respecto a los “alimentos Frankenstein” es cuestionable (unos estudios dicen que si, otros dicen que no), creo que si se quiere abordar el tema desde un punto de vista integral no podemos dejar el medioambiente de lado. En especial en Latinoamérica cuando en el 2004 la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ya advertía sobre la amenaza que representaba la industria de los alimentos transgénicos a la rica diversidad de nuestro continente. Y no solamente eso, sino también que “el carácter privado de las nuevas tecnologías y la extensión a todo el mundo del régimen de derechos de propiedad imperante en los países desarrollados, en especial en los Estados Unidos, atentan contra los derechos que deberían corresponder a los pueblos autóctonos como curadores de la diversidad biológica, junto con representar, como se dijo, una amenaza para la autonomía de los agricultores de menores recursos” –fuente-.

Y finalmente recalco, el cuento ese de acabar el hambre en el mundo con los transgenicos… que alguien me explique como funciona porque como yo lo veo ahora mismo, los mas hambrientos no tienen recursos para saciar su hambre y el hecho de que mágicamente aparezcan semillas “mas eficientes” no va a hacer que ellos mágicamente puedan pagar por ellas; además, la corrupción de sus gobiernos y muchas veces inestabilidad política, no permite que los recursos lleguen a plenitud adonde tienen que llegar; y finalmente, el bendito arroz dorado que supuestamente seria rico en una vitamina (creo que A o D) no es suficiente para tratar la desnutrición extrema de estas personas ya que la vitamina A y/o D no son suficientes para que una persona alcance los requerimientos mínimos de una adecuada nutrición… peor aun, sin grasas, proteínas, minerales y cosas que están en toda la combinación de alimentos que afortunadamente muchos podemos comer con regularidad, el cuerpo no puede aprovechar bien estas vitaminas…

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