{Receta rápida para una ensalada “Mediterránea”}

Es evidente. Mis últimos posts lo muestran descaradamente. Yo, la chef empedernida, últimamente trato de pasar el menor tiempo posible en la cocina.

La ventaja para ustedes, es que ocasionalmente encuentro “recetas ganadoras” que les permitirán probar algo rico y nutritivo con la menor inversión de tiempo posible.

En esta ocasión les comparto una ensalada que surgió a raíz de unos pinchos deliciosos que me brindaron y que acompañé con un arroz de lentejas (claro que lo pueden comer con lo que deseen 😛 ).

Ensalada Mediterránea (según yo) Sigue leyendo

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{Receta rápida para cocinar muslitos y alitas de pollo deliciosos}

Siguiendo con la serie de recetas rápidas que desencadenó este post, hoy les comparto una de mis recetas rápidas favoritas para el pollo.

Pollo Guisado

En un sentido no es rápida porque el tiempo que dura el pollo en la estufa es medio largo (aproximadamente 1 hora), pero no lo sufro porque solo es preparar los ingredientes, dejarlos en la olla y volver cuando esté listo 😉 Sigue leyendo

{Receta rápida para cocinar fileticos de tilapia deliciosos}

Me ENCANTA probar recetas nuevas y deliciosas pero últimamente no tengo tanto tiempo como me gustaría, que me permita meterme por horas en la cocina cada día y creo que muchxs de ustedes sencillamente no tienen la vocación de hacerlo continuamente o pasan tan ocupadxs como yo 😛

Bien podrías comprar cualquier cosa en la calle pero si de algo estoy segura es que lo mejor para comer es lo que hagas en casa, con ingredientes de calidad o cuando menos, con ingredientes de verdad (claro, esto no quiere decir que comamos 100% en casa).

Después del post anterior me quedó pendiente compartir algunas recetas con ustedes para preparar alimentos rápidamente así que acá les va 😉

Aprendí a cocinar siendo vegetariana y hace apenas unos meses que empecé a comer nuevamente carnes y pescados, así que cocinar estas cosas sencillamente no se me ha dado muy bien, pero después de muchas pruebas, al fin tengo mi receta ganadora para cocinar estos fileticos rico y rápido (aunque el resultado final no necesariamente se vea como un filete).

Filetes de Tilapia

Les comparto los ingredientes tal cual lo utilizo, pero siéntanse libre de inventar y hacer cambios (y si encuentran algo súper rico, compartanlo!): Sigue leyendo

Tips para comer más vegetales y no perder toda la noche en el intento

¡Hello! 🙂 Si, sé que ando perdida… no sé qué decir como excusa 😦 Espero dentro de unas semanas sorprenderles con alguna novedad fruto de las cosas que tanto me ocupan últimamente, pero mientras tanto, centrémonos en el tema de hoy.

Juro que he encontrado datos contradictorios para TODO lo que he investigado y publicado en este blog y SOLO UNA COSA se mantiene estable para cualquiera que sea el estudio (que yo haya visto): los vegetales son buenos. Ya sea que quieras evitar (¿O retrasar? :p ) cáncer, desintoxicar, comer mejor, mejorar tu sistema inmunológico, mantener un peso adecuado, etc., etc., etc., las frutas y verduras son ESENCIALES en tu dieta diaria. Listo, estamos de acuerdo en este punto, ¿Cierto?

Ahora bien, ¿Cuántos vegetales comer? Pues como todo en la vida, depende. De si eres hombre o mujer, de tu edad, de tu desempeño físico y de la fuente que consultes 😛 Pero lo mínimo deberá sumar entre 2 y 3 tazas diarias de vegetales si eres una persona adulta (y alrededor de 1 a 1 ½ taza si eres un niño o niña… aunque no creo que lo seas –Fuente-). Además de esto, deben ser variados. O sea, comer 2 tazas diarias de zanahoria no es suficiente. Mejor si lo divides en por ejemplo, 1 taza de zanahoria, ½ taza de broccoli y ½ taza de cebolla y pimentones. El punto es que para una nutrición balanceada, necesitas por lo menos 2 tazas diarias de vegetales variados cada día.

Puros vegetales: remolacha, aguacate, lechuga...

Puros vegetales: remolacha, aguacate, lechuga…

¿Cuál es el problema con esto? Que no sabes que verduras comer: cuando oyes vegetales a tu mente viene zanahoria y broccoli… y a ti no te gusta el broccoli :-/ Y probablemente tampoco sabes cómo cocinarlos ¿Cierto?

El otro problema es que cuando buscas recetas en internet encuentras delicias con verduras exóticas que nunca habías imaginado que se podían comer, pero cuando vas al supermercado te das cuenta que con lo que compras un paquetico de espárragos (que te alcanza para 2 o 3 comidas) probablemente podrías comprar zanahorias durante todo el mes. Y finalmente, el 95% de las veces acabas metidx en la cocina por 2 horas haciendo el dichosos plato… lo cual es interesante si no haces nada más en el día, pero cuando tienes que dividir 24 horas entre dormir decente, trabajar tiempo completo, ver tu serie favorita o una película, hacer el curso de (¿Idiomas? ¿Redacción? ¿Algoritmos? ¿Economía?) que estás tratando de hacer desde hace 1 año y tener una vida social medianamente aceptable, te das cuenta que 2 horas por almuerzo en la cocina no es sostenible en el tiempo.

Entonces ¿Cómo comer más verduras en tus comidas, que sepan rico y que no tomen tanto tiempo? Acá van mis tips en base a mi experiencia: Sigue leyendo

Receta: Chocodátil o Bombones de Chía y Almendra

Mientras trabajaba en la siguiente serie, una amiga me ha pedido nuevas recetas para postres sin azúcar. Parece que las manzanas fritas y el “helado” de banana chai ya no son suficientes 😛

Hace semanas encontré una lista de ingredientes para probar esta nueva receta, pero lamentablemente no indicaba proporciones.

Por suerte, a la primera conseguí una mezcla que me pareció muy buena de manera que aquí les comparto la receta. Ideal para antojos chocolatosos después del almuerzo o a media tarde.

Chocodatil Sigue leyendo

Mis preguntas sobre las grasas: ¿El aceite de oliva se vuelve trans en mi cocina?

Desde que empecé a investigar más sobre las grasas, esta ha sido tal vez la pregunta que me ha perseguido con más insistencia. Mucho de lo anterior lo hice en parte como parte de un proceso “formativo”, para tener fundamentos y bases cuando hablo sobre el tema y cuando le explico a mi familia porque considero que una opción es mejor que la otra. Esta pregunta en cambio, responde a pura y física practicidad, porque muchas de las grasas que conseguimos son malas, el aceite de coco es difícil de conseguir y costoso acá en Colombia y la mantequilla natural, estoy convencida que viene cargada de ingredientes no mencionados como hormonas y antibióticos que llegan ahí a través de la crianza industrial del ganado (a menos que consigas “mantequilla de ganado alimentado con pasto y sin antibióticos” :-/).

¿Qué quiere decir esto? Que la opción que queda es el aceite de oliva 🙂 pero si el mismo se vuelve trans en mi cocina, entonces no tendría mucho sentido usarlo… he ahí el dilema.

Aceite de Oliva

(Ya habrás notado que cuando hablo de grasas no hablo de mucha variedad: mantequilla, aceite de coco, aceite de oliva Y YA. Pues mientras más leo sobre grasas, nutrición y otros temas de salud, más confirmo esa tendencia de los hippies modernos a pensar que lo tradicional, lo que el ser humano viene haciendo desde hace miles de años y con lo cual evolucionó, es lo más sano. Por eso –y por una sospechosa relación con las grasas trans- he decidido excluir de mi dieta -por lo menos en casa- aceites modernos como el aceite de soya, de canola, etc. Y la margarina… solo mira los ingredientes (¿En serio se le llama a eso alimento?).

Bueno, volviendo a la pregunta…

Como siempre, la información disponible en temas de salud es mucha, variada y contradictoria. Es ahí cuando uno tiene que cuestionar la fuente y sumar algo del famoso sentido común para tratar de filtrar un poco de información útil entre tantas opiniones y datos. En todo caso no encontré “estudios” como tal relacionados con el aceite de oliva más allá de los múltiples informes científicos que hablan sobre todos los beneficios de la dieta mediterránea como un todo (la cual incluye porciones generosas del aceite de oliva).

Claro que no pretendo en lo más mínimo tener el conocimiento universal de nada, pero si compartir lo que me hace más sentido y las cosas que quiero implementar en mi propia casa 😉 (¿Por qué nunca puedo ir directo al grano? :-/)

Encontré que las grasas se vuelven trans y/o se oxidan de acuerdo a las condiciones en que se almacenan y se cocinan.

Cuando de cocinar se trata, cada aceite tiene un “punto de humeo” que en gran medida marca el momento en que dicho aceite se empieza a descomponer y se vuelve “malo”. Este punto de humeo no necesariamente es el mismo para todos los aceites. Sigue leyendo

Mis preguntas sobre las grasas: ¿Cuál es la función del colesterol? ¿Por qué el HDL se toma la tarea de sacarlo a pasear?

Aún no acabo con la serie. Antes de abogar incansablemente por la mantequilla y el aceite de coco y antes de vetar permanentemente al aceite de oliva de mi sartén, necesito aclarar todas estas dudas. Hoy busco respuesta a las preguntas del encabezado y comparto más hallazgos interesantes sobre el tema. ¡Empecemos!

El colesterol es esencial para la vida y nuestro correcto funcionamiento

Punto. Siempre vemos lo malo del colesterol pero ¿Te has preguntado alguna vez si sirve para algo? Pues sí, resulta que el colesterol tiene muchas funciones (no las coloco todas porque algunas sencillamente no las entendí y no me gusta repetir como loro sin saber de que estoy hablando):

  • Ayuda a construir y mantener la membrana en las células del cuerpo (esto es, su revestimiento externo) y a controlar la permeabilidad de estas membranas (esto es, que pasa directo a la célula y que no pasa).
  • Construye los ácidos biliares que se encargan de digerir la comida en los intestinos.
  • Permite que el cuerpo pueda fabricar vitamina D (cuando tomas sol 😉 ).
  • Es esencial para la producción de hormonas como el estrógeno (chicas) y la testosterona (chicos), aquellas liberadas por las glándulas adrenales: cortisol, corticosterona, aldosterona, y otras.
  • Es importante para la asimilación de vitaminas solubles en grasas, como las vitaminas A, D, E y K.

Técnicamente todas y cada una de las células de tu cuerpo pueden tomar colesterol (cuando viaja en la forma de “colesterol malo”) y usarlo según sus necesidades. El trabajo del “colesterol bueno” consiste en recoger lo que quede sin usarse del “colesterol malo” para que el hígado lo convierta en ácidos biliares para la digestión o haga nuevas unidades de “colesterol malo” que saldrán nueva vez a alimentar las células y ayudar con la síntesis de ciertas vitaminas, la elaboración de la vitamina D y de hormonas.

Algo especialmente interesante es que para una persona sana y “normal”, alrededor del 75% del colesterol en su sangre es producido por el mismo cuerpo (aproximadamente 1,000 mg para un hombre promedio) en el hígado principalmente y las células. O sea que el colesterol que ingieres en las comidas apenas aporta un 25% a la suma total en tu cuerpo y que incluso si comes una dieta de 0 colesterol, tu cuerpo se puede encargar de producir más o menos colesterol según sus necesidades. Incluso, según Wikipedia el mismo cuerpo tiene la habilidad de compensar la ingesta de colesterol adicional al reducir la síntesis o metabolización del mismo, por lo cual se supone que el “contenido de colesterol en la dieta no influye significativamente en los valores plasmáticos de colesterol, que se rigen por diferentes factores genéticos y nutricionales que influyen en la absorción o síntesis del colesterol .”, según esta publicación. Sigue leyendo