¿Cómo cuidas tus ojos hoy para evitar las cataratas del mañana? (“La Guía para comprar gafas de sol “)

La Optómetra me recetó lentes para proteger mi vista del computador y mientras trato de elegir la montura ideal, me doy cuenta que hace rato no uso lentes de sol. Me daba física flojera abordar el tema y desmitificar de una vez por todas si el precio tiene algo que ver con el nivel de protección que ofrecen unas gafas de sol a mis ojos. Pero ya que entré por fuerza (y por agotamiento visual) en la onda de ponerle atención a mis ojitos, les comparto mis hallazgos y quizás se sorprendan 😉 Como siempre, vayamos por partes:

¿Cuál es el problema entre el sol y nuestros ojos?

Los rayos ultravioletas (UV), que curiosamente no podemos “ver”. Estos rayos se dividen en tres tipos:

  • Rayos Ultravioletas de Onda Larga, comúnmente conocidos como UVA y de los cuales aún no se define si hacen daño o no (en estos casos, mejor prevenir que lamentar ¿No?).
  • Rayos Ultravioletas de Onda Media o UVB, los cuales DEFINITIVAMENTE dañan la córnea propiciando el desarrollo de cataratas y otros problemas oculares más escalofriantes (degeneración macular, pterigión, pinguecula y hasta cáncer de ojo :-S )… todo esto sin tocar el tema del daño a la piel.
  • Rayos Ultravioletas de Onda Corta o UVC, los cuales nuestra querida atmósfera terrestre nos hace el favor de bloquear (aunque a veces no nos lo merezcamos).

El tema se hace aún más relevante si vives cerca del ecuador del planeta, si vives más cerca del cielo (en ciudades altas), si utilizas aparatos bronceadores o drogas foto sensibilizadoras, o si eres un niño o niña. Ah sí, resulta que lxs niñxs, al estar en una etapa de desarrollo son aún más sensibles a estos rayos UV, de modo que necesitan usar lentes de sol para proteger sus ojitos en crecimiento.

Claro este punto, vamos al siguiente:

¿Cómo sé que gafas de sol comprar? ¿Cómo sé que lentes de sol me protegen de verdad? Sigue leyendo

Lo que dice Harvard sobre las grasas

El siguiente post es una continuación de este otro post, y se basa en “La historia completa de las grasas” de Harvard, que a mi parecer es hasta el momento una fuente muy neutral y completa sobre el tema (si bien no responde todas las preguntas y algunos estudios posteriores sirven para agregar a la discusión).¡Espero que lo disfruten y aprendan algo nuevo!

"Mi dieta baja en grasa realmente funcionó: ha mantenido toda la grasa baja" (Fuente de la Imagen)

“Mi dieta baja en grasa realmente funcionó: ha mantenido toda la grasa baja” (Fuente de la Imagen)

Empezamos desmintiendo el mito de lo “bajo en grasa” que había mencionado en el post anterior. Resulta que con la confusión que hubo es su momento que movió a todo el cuerpo médico de todo un país a proclamar los beneficios de una dieta “baja en grasa”, la industria pasó a sustituir las grasas en los alimentos con sal agregada, azúcar y carbohidratos refinados, una terrible combinación que más adelante daría sus escalofriantes frutos: los casos de obesidad en EE.UU. se triplicaron y los casos de diabetes se han multiplicado por 11 (Y nosotros, países en vías de desarrollo, parecemos apresurarnos a seguir sus pasos con los estantes en el supermercado llenos de leche baja en grasa pero con azúcar, margarina con azúcar, Ice Tea con azúcar, etc., etc., etc.).

Lo que hoy se sabe es que lo que importa es la calidad de las grasas (y el total de calorías). Para Harvard, las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas mantienen su estatus de “grasas buenas” y las grasas trans y saturadas siguen siendo las “malvadas” (y esto es lo que se discute en la blogosfera y sobre lo que quiero profundizar, que las grasas saturadas no deberían estar en el paquete de las malas, y mucho menos con esa descarada de grasa trans). Sin embargo, ellos mismos señalan que “para la mayoría de las personas, la mezcla de grasas en la dieta influencia el colesterol en la sangre más que el colesterol específico que contienen ciertas comidas.”

En fin, hoy se sabe que nunca hubo un fundamento fuerte para promover la cultura del “bajo en grasa” que reina en la actualidad (En 2006 el Journal of the American Medical Association publicó los resultados hechos con 46,000 mujeres en el que se veía que comer “bajo en grasa” no hizo a las mujeres del estudio menos propensas a enfermedades cardiovasculares ni más delgadas) y cada vez más estudios muestran que la grasa es de hecho MUY necesaria. Sigue leyendo

El azúcar es malo (… y como combatirlo más allá de la Stevia)

Ya se los he dicho muchas veces ¿cierto? Bueno, para muchas personas oír que algo es malo no es suficiente. Y para muchas otras oír las razones de por qué algo es malo… tampoco es suficiente. En general tenemos la costumbre de justificar nuestros hábitos de alimentación con argumentos del tipo “tengo toda la vida haciéndolo y no he muerto” o “el cuerpo puede manejarlo”. Cierto es que nuestros cuerpos tienen una sorprendente habilidad de metabolizar todos los disparates que le metemos cada día y no caer hechos nada en el momento pero ¿por qué obviamos por completo el efecto de “largo plazo”? ¿Por qué esperar a enfermarnos cuando podríamos tener un enfoque más bien de prevención? (Y por cierto, que puedas estar toda tu vida con un mal hábito y no morirte, no significa que no se vaya a reflejar en la salud de tus hijos… si quieres saber de que hablo, investiga un poco sobre la epigenética).

"Trata tu propio cuerpo como tratarías el cuerpo de tu futura hija" Fuente de la imagen: Fighting Tinspoo

“Trata tu propio cuerpo como tratarías el cuerpo de tu futura hija” Fuente de la imagen: Fighting Tinspoo

Hoy estoy algo existencialista, así que trataré de controlar un poco mis ánimos e ir directo al grano: el azúcar es malo. No tienes que seguir leyéndome, simplemente abre Google y busca “azucar salud” o cualquier otro término parecido, y encontrarás decenas y decenas de artículos, noticias y toda clase de publicaciones (unas más amarillistas que otras) sobre distintos efectos nocivos del dulce veneno. ¡En serio! Hay hasta listas del tipo “127 razones para no comer azúcar”, “7 razones por que el azúcar es mala”, “14 razones para consumir menos azúcar”, o “143 razones por las cuales el azúcar arruina su salud”.

Sea cual sea el caso, lo cierto es que el azúcar cuando menos es un buen paquete de calorías vacías que no aportan absolutamente nada al organismo más que eso: calorías que se metabolizarán y se guardarán en forma de grasa en el cuerpo (¿Bajar de peso? ¿Alguien?). En todo caso hay que tener en cuenta que cada cosa que ingieres, exige un trabajo de tu cuerpo para metabolizarlo, lo cual implica el uso de enzimas o la producción de hormonas… o sea, para metabolizar basura (y con esto no me refiero solamente al azúcar), usas los nutrientes y energía de tu cuerpo que por seguro tendrían mejor utilidad en otras cosas como rendir mejor en tu trabajo o estudios…

En el caso extremo el azúcar se nos presenta literalmente como un veneno (Si cuentas con hora y media libre y quieres ver más en este orden de ideas y entiendes inglés, puedes ver la conferencia “Sugar: the bitter truth”) en Youtube. Si profundizas un poco sobre el tema encontrarás que demasiada azúcar afecta la memoria y el aprendizaje (Fuente), contribuye al desarrollo de tumores y cáncer (Fuente); propicia el desarrollo de diabetes; afecta la función del sistema inmune; afecta la fertilidad; daña la estructura de colágeno de la piel favoreciendo la aparición de arrugas; favorece la hipertensión y afecciones cardiacas; afecta las funciones del páncreas y del hígado; propicia la obesidad; genera resistencia a la insulina en el feto; genera cierta dependencia (algunos dicen que el azúcar es tan adictiva como la cocaína); favorece la preclamsia en las mujeres embarazadas… Sigue leyendo

Mitos y verdades sobre los transgénicos

¡Hola chicos y chicas y lectores anónimos! No me he olvidado de ustedes pero penosamente me doy cuenta que mantener un buen blog exige mas tiempo del que a veces disponemos 😦 pero no quiero ponerme quejumbrosa sino adelantarles parte de mi investigación sobre los transgénicos.

En Facebook ya había comentado mi interés en el tema (unos dicen que son malos, otros dicen que son buenos y al final uno que no sabe de nada de eso se pregunta “¿Y a quien le pongo caso?”.

Esto se vuelve especialmente escabroso y complicado en momentos como este en que en Estados Unidos (California específicamente) un buen grupo de activistas esta exigiendo que la comida que compran los gringos tenga información sobre si incluyen o provienen de cultivos transgénicos o no. Es una batalla interesante y fuerte que enfrenta a la gente más o menos informada (madres preocupadas por la salud de sus hijos, ecologistas, etc.) contra las grandes empresas que ven en esta posible ley una gran amenaza a sus ventas (y uno que no sabe de eso se pregunta “Y si los transgénicos no son malos entonces… ¿Que tiene de malo etiquetarlos?” 🙂 ).

En fin, esta situación ha llenado todos los periódicos de artículos sobre el tema y admito que tengo una lista tan larga a leer de artículos sobre “alimentos modificados geneticamente” que para cuando tenga el tiempo de hacerlo es probable que ya estén obsoletos 😦

Entre todas esas cosas, hace un par de semanas empecé a leer el informe “Mitos y verdades sobre los OMG” (GMO MYTHS AND TRUTHS REPORT). Después de tomar infinidad de notas a lo largo de sus más de 100 páginas, llegue a una conclusión del documento que contenía a grandes rasgos todo lo que les quería contar del reporte. Con el permiso de Earth Open Source les presento la traducción mas abajo, con algunas notas incluidas por mi (lo cual especifico en color rosa. Las negritas y subrayados también son míos. Las imagenes las inclui de mi cuenta). Sigue leyendo

¿Qué tan inofensivo puede ser un pote de ‘Shampoo’? ¿Es el miedo a los productos industriales obcesivo ó justificado?

Durante los últimos 10 días en que estuve investigando ‘a fondo’ los químicos contenidos en el shampoo que compramos en mi casa encontré una gran cantidad de información más allá de mis simples búsquedas.

El ver la información que circula en la red, los contextos y el modo en que se comparte he llegado a una serie de conclusiones que quiero compartir sobre el tema de la ‘vida natual‘ y el alarmismo respecto a los químicos a los que estamos expuestos hoy día:

  • He encontrado irónicamente gracioso que, la seguridad de muchos de estos químicos se basa en el hecho de que durante muchos años ó décadas muchas personas los han utilizado sin efectos adversos. Me pregunto si esa es la mejor manera de dejar en claro que un producto sea inocuo ó no lo sea y la verdad es que no me gusta nada la idea de ser el conejillo de indias de las industrias para que en 30 años puedan decir ‘a no mira, este tampoco da cáncer….’ ó ‘Ops! Este si’ :-S Sigue leyendo

La tabla de ¿Qué tan inofensivo puede ser un pote de ‘Shampoo’?

Esta entrada está relacionada con esta otra entrada y también con esta otra entrada en la que explico mi motivación, medios y reflexiones sobre esta mini investigación en la que he investigado por separado los químicos que contiene el Head & Shoulders, el shampoo que compramos en mi casa.

A continuación verás una laaarga lista de los químicos listados en la sección de etiqueta del Head & Shoulders, por orden de ‘presencia’. Por ley los productos deben listar los ingredientes de mayor a menor, de modo que el ingrediente que más abunda en el producto ocupará el primer lugar (como en esta lista) y el que menos abunda ocupará el último lugar (como en esta lista). Sigue leyendo

¿Qué tan inofensivo puede ser un pote de ‘Shampoo’? (Develando mitos sobre los químicos más comunes en nuestros productos de cuidado personal)

Durante las últimas casi dos semanas me he dado a la ‘sencilla tarea’ (la verdad no sospechaba que sería tan larga ni tan tediosa jaja) de conocer qué contiene el shampoo que usa R. para lavarse el cabello casi diario. Quería verificar si todo el ‘alarmismo’ y el activismo en contra de los productos convencionales con los cuáles muchos de nosotros hemos crecido, es genuinamente sustentado y no más bien la consecuencia de una sub-cultura convencida de ‘la conspiración de los gobiernos contra todos los mortales’.

El afortunado objeto de mi investigación fué Head & Shoulders, el famoso ‘shampoo control caspa’ (la versión ‘manzana fresh’). Y la investigación consistió en tomar nota de todos y cada uno de los ingredientes contenidos en la parte de ‘ingredientes’ y averiguar sobre ellos uno a uno.

Elegí tomar la parte del contenido en Inglés esencialemente por dos razones: Sigue leyendo